Pero una pequeñisima parte de mi siente algo de nostalgia, ya que éste será mi último Halloween en tierras anglosajonas, viviéndolo como lo viven aquí, casi como otra navidad. Las tiendas llenas de productos para Halloween desde hace semanas, sitios públicos totalmente adornados, las casas decoradas... La verdad es que eso ha sido fantástico, nada que ver con la copia barata que hacemos en Spain, esto es tan auténtico como en las pelis.
A pesar de toda la diversión preferiría estar en casa, os dejo unas fotitos de mi cutre disfraz (hubiera estado bien que se viera todo el sombrero) y mi calabacita.